Agosto Ohm:
MIS IMÁGENES DE LA ANTIGÜEDAD: DIOSAS E ÍDOLOS
01. a 29. agosto 2026
El tema de las "representaciones antiguas de dioses" ha preocupado al artista August Ohm durante muchos años, explorándolo en variaciones siempre novedosas. Ya en 1998, Wilhelm Hornbostel, entonces director del Museo de Artes y Oficios de Hamburgo, presentó su exposición individual " Imágenes de la Antigüedad". Esta consistía en una serie de rostros grecorromanos, algunos de gran formato. August Ohm incorporó a su colección, desde sus inicios, las obras de John Flaxman, inspiradas en la Antigüedad —una cumbre del dibujo clásico—. Con el paso de los años, su pequeña colección de antigüedades también fue creciendo.
El término «antigüedad» generalmente se refiere a la antigüedad grecorromana, en el sentido que le daba el filósofo Bardaisan, quien en el siglo II d. C. distinguió su mundo civilizado del mundo de los bárbaros, definiéndolo como una estrecha franja que se extendía desde el Atlántico hasta la India. Al norte y al sur de esta franja, «nadie ve escultores ni pintores... ni poetas».
En sus nuevas obras, August Ohm parte de los ídolos cicládicos griegos primitivos, cuya policromía original se ha perdido casi por completo y cuyas fisonomías pueden enriquecer nuestra comprensión. Utilizando modelos de los periodos Arcaico y Clásico, da vida a la petrificación del mármol mediante el color y la textura. Los rasgos andróginos de estas figuras antiguas permiten interpretar sus rostros, tras una observación minuciosa, como kouroi o korai. Mediante una pigmentación irreal y los ritmos de una aplicación vibrante o empastada de la pintura, estos rostros parecen, por un lado, desvinculados de la realidad; por otro lado, mediante la sobredimensionación, el encuadre abrupto y la acentuación de la aplicación de la pintura, confiere a las representaciones una nueva inmediatez y presencia. Las pinturas del artista pretenden generar una tensión subyacente a través de la ambivalencia entre la alienación y la intimidad emocional. Las figuras antiguas entablan un diálogo pictórico entre sí. A diferencia de las innumerables figuras idealizadas que desfilan ante nosotros en internet o en los carteles, sus antiguos retratos de personas pretenden entablar un diálogo estimulante con nosotros.
